¿Por qué nunca reposamos en un acuerdo? Siempre divagando entre polémicas ¿Será la adrenalina que nos causa un miedo a nuestra yuxtaposición desenfrenada? Usemos al dialogo, al que llamo libertario de las falsas opiniones. Ven que, aunque me envíen al rey o al papa, vamos a hacer en casa lo que nosotros queramos.
José Antonio
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