jueves, 22 de septiembre de 2011

Siglo XXi

Te hacía rosas y patos
Con servilletas del bar
Donde nos solíamos besar.

Y nos decíamos "te amo."
Aunque no nos conocíamos,
Tampoco estabamos borrachos.

Pasabamos del bar a casa 
Y de la casa a la cama.
Y nos decíamos "te extraño."
Pero todavía no nos habíamos dejado.

Amarse y dejarse es algo normalmente anormal,
En el siglo XXI.

Abría la puerta,
"¿Dónde está la yerba?"
Y miraba confundido
"Es que quiero terminar mi mundo,
Entre abrazos contigo."

Cerré la puerta con candado,
"Porque te amo."
"Y aún es siglo XXI"

Y te hago rosas y patos
Con servilletas del almacén,
Donde vamos a comprar
pa' comer.

José Antonio.

viernes, 16 de septiembre de 2011

Capitán del Espacio.

Hoy volví a aquel kiosquito de la línea B, donde me comprabas un alfajor después de cada función, porque todavía faltaba mucho para llegar a Quilmes, porque todavía faltaba mucho para cenar. Y al lado estaba el mismo local de pósters y cuadros de gente famosa y antigua, donde jugábamos a adivinar quién era quién, Y si te ganaba me comprabas otro alfajor, porque todavía faltaba mucho para llegar a Quilmes, porque todavía faltaba mucho para cenar. ¿Viste? Siempre estás por acá, papá.
José Antonio.

jueves, 15 de septiembre de 2011

Flor.

¿Se acuerdan cuando todos no se querían, nadie se abrazaba y todos lloraban para que la tierra se haga barro y todos se ensuciarán? ¿Se acuerdan cuando en vez de flores crecían soretes de punta caídos de un cielo que ya no llovía, que ya no goteaba? ¿Se acuerdan cuando los perros solo mordían y sacaban a sus dueños a pasear con collares de corbata y un palo para que no se peleasen con otros dueños? ¿Se acuerdan? Porque yo no me acuerdo... Quizá nunca sucedió.
 José Antonio.

lunes, 12 de septiembre de 2011

Nada de Changüí


¿Por qué nunca reposamos en un acuerdo? Siempre divagando entre polémicas ¿Será la adrenalina que nos causa un miedo a nuestra yuxtaposición desenfrenada? Usemos al dialogo, al que llamo libertario de las falsas opiniones. Ven que, aunque me envíen al rey o al papa, vamos a hacer en casa lo que nosotros queramos.

José Antonio

domingo, 11 de septiembre de 2011

Sexo, música y mate.

Hablábamos de sexo o de cuando la música pasó de blanco y negro a color. Había variación, sentíamos el sexo, hacíamos el amor. Después, quizá, tocábamos la guitarra o le dábamos jodido al mate y el tiempo ni se veía, pasaba rápido. En casa el lavarropas se incendiaba y paredes no había, una bruja se las había apropiado. Pero nosotros nada, qué carajo, hacíamos el amor, vivíamos en un mundo aparte, donde el lavarropas funcionaba y las paredes persistían.
José Antonio

Todo perfecto.

Que compraba el billete, que volvía, que mucho no entendía, que llegaba y me dormía. Que me despertaba y salía, que me emborrachaba, que te veía, que me enamoraba, que no arrancaba y arranqué. Que me reía y te reías, que me escribías palabras que no me decías, que la boina perdía y que mientras llegabamos, te caías. Que la puerta no nos abría, que la gente se despertaba y despertarse no quería, que te escondías y mi mundo conocías. Que te besaba y me besabas mientras tanto nos desnudaban las ganas, que no coordinaba, que la neblina, que me inhibías, que el amor nos hacía, que te quería... Todo perfercto.

José Antonio.

miércoles, 7 de septiembre de 2011

Ideas locas.

Tengo ideas locas que atraen a los cuerdos de mi mismo lugar. No sé, a veces me pregunto: ¿Quién es esa gente de la publicidad que siempre está sonriendo? Gente de ensueño. Quizá. Seguro. Y camino, se puede borrar. Se puede decir hasta siempre y siempre no ser siempre porque existe volver. Se puede, se puede caminar en direcciones diferentes y encontrarse en el lugar más inhóspito del planeta. Causalidad, porque estoy seguro que la cusualidad no existe, o existió y dejó de existir. En alguna parte del día paro, me siento, me hago un mate quizá o solo me siento y pienso: ¿Qué es el amor? Y tal vez no sea nada o tal vez sea el retruco del truco de un si esquivando un no y recibiendo como respuesta un: Quiero vale 4.


José Antonio.

La mañana.

La veo despertar, no sé porque, pero siempre despierto primero. Está desnuda y se levanta en busca de una camisa mía, se la pone y deja sus pechos a medio esconder. Esa figura me encanta. Me pide mate, tostadas, mermelada, me pide el desayuno y yo, precavido, ya compré todo la noche anterior a amarla. Voy y vengo, mi casa no es tan grande, ella duerme un poco más. Entro, la miro "redespertar", está despeinada, con los ojos a medio abrir, descuidada, desprolija, con mi camisa. Está bellísima.
José Antonio.

martes, 6 de septiembre de 2011

Dormir con dos almohadas.

Me siento mal, como Dios cuando la virgen no deja que la toque, como una calle que permite estacionar y no tiene ningún auto estacionado, como un perro con collar o una "gata sin gato." Me siento mal, despierto, dormía con dos almohadas. Tiro una al suelo, cierro los ojos, me duermo, sueño... Ahora soy un pibe feliz.
 
José Antonio.

lunes, 5 de septiembre de 2011

Manzanas.

La manzana se cayó,
Y en este árbol frutado,
Solo quedé yo.

Y sobre el pasto la siento mirar,
Y en la altura la empiezo a extrañar,
Y quiero querer madurar,
Para caer y volverla a tocar.

Porque distancias ya no hay,
Porque en mi cáscara te siento despertar,
Por la mañana,
Porque en tu cáscara veo mis ojos brillar,
Porque te quiero
Diferente a la demás manzanas,
De este árbol frutal.

José Antonio.

Tacticas y estrategias.

mirarte
aprender como sos
quererte como sos

mi táctica es
hablarte
y escucharte
construir con palabras
un puente indestructible

mi táctica es
quedarme en tu recuerdo
no sé cómo ni sé
con qué pretexto
pero quedarme en vos

mi táctica es
ser franco
y saber que sos franca
y que no nos vendamos
simulacros
para que entre los dos
no haya telón
ni abismos

mi estrategia es
en cambio
más profunda y más
simple

mi estrategia es
que un día cualquiera
no sé cómo ni sé
con qué pretexto
por fin me necesites.

Mario Benedetti