Lo perdimos en una época
Donde resultaba difícil
Perder a la gente.
Lo perdimos en democracia,
Por un corazón mal curado,
Mal amado.
Por un ardor, un grito y
Varios cigarros.
Por no darle la vida que nos dió
Ni extrañarlo cuando no se lo veía.
Por no ser el reloj
Que él fue cuando nuestros relojes se perdían.
Y ahora, que ironía,
Lo extrañamos y le damos,
Por fin, un sentido a la muerte
Y a la vida, cada día.
José Antonio.
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